Ambiente

¿Alaska está en peligro?

El Barry Arm, glaciar situado en Alaska, no es muy grande si se la compara con el extenso borde de Norteamérica que colinda con el océano Pacífico, pero el lugar provoca una particular preocupación en este momento, señala Gustavo Copelmayer.  Algunos geólogos advierten que se puede llegar a producir un deslizamiento de hielo y roca capaz de desatar un tsunami catastrófico para la región. Esto sería apenas uno de los posibles efectos del cambio climático que amenaza a Alaska y a otras regiones del Ártico. 

“Se trata de efectos devastadores que se prevé puedan ocurrir en los próximos años”, indica Gustavo Copelmayer. Existen condiciones para un mayor deslizamiento de los ocurridos durante el siglo XX pues son fenómenos distintos a los que hemos conocido en el pasado, agrega.

La energía de un deslizamiento como el que se pronostica en Barry Arm puede superar al de un terremoto de magnitud 7. «Sería una combinación peligrosísima y es sólo un ejemplo de los perjuicios que se podrían suceder en Alaska”, afirma Gustavo Copelmayer. «El más notable de los tsunamis fue en 1958, cuando un deslizamiento de tierra generó una ola que se elevó a 1.700 pies (520 metros)», señala el experto y agrega que las rocas liberadas en esa ocasión eran apenas una décima parte del tamaño de un hipotético deslizamiento en Barry Arm. 

Por su parte, la División de Estudios Geológicos y Geofísicos de Alaska asegura que monitorea de manera permanente los posibles movimientos de tierra en la zona.